Descubriendo Nunca Jamás

martes, diciembre 18, 2007

Un regalo especial

Aún recuerdo aquella tarde en la que salí de la boca de metro en una de las calles más céntricas y nada más asomar mi cabecita me vi en medio de una muchedumbre de humanidad, miré a mi alrededor y sólo pude pensar: entre toda esta gente no conozco a nadie, cientos de caras en una calle tan concurrida y a mi no me suena ninguna. Hacía poco tiempo que me había mudado a la Ciudad Condal y echaba de menos ver a mi gente.

A lo largo de tu vida vas conociendo a mucha gente. Tus compañeros de la escuela cuando eres niño, tus compañeros de clase a lo largo de tu vida de estudiante, vecinos, conocidos y amigos de tus amigos, encuentros ocasionales... dos besos y un saludo es lo que te marca la regla social. A veces sabes de antemano que nunca más les volverás a ver.
Constantemente estamos viendo caras distintas y coincidiento con todo tipo de personajes. Soy de las que creo que tengo buena intuición y capacidad para calar a la persona que tengo enfrente y darme cuenta, en pocas conversaciones, de si quien tengo al lado vale la pena o no. Y acierto.
Hay personas de las que no puedes esperar nada porque no aportan nada, son 'un ser', su conversación es tan banal que son seres insustanciales que nunca recordarás por nada especial, incluso caerán en el olvido. Gracias que de cuando en cuando conoces a alguien que brilla desde el primer momento, gente que vale la pena, una Persona Íntegra. Son como estrellas fugaces: brillan entre todas las demás pero tienes que estar atento para no dejarlas pasar. Tengo la suerte de poder contar en mi vida con un puñadito de estrellas fugaces.
El día de hoy ha empezado con una sorpresa inesperada. Y no lo digo porque haya perdido el bus para ir a trabajar porque esto no es tan inesperado teniendo en cuenta que siempre salgo corriendo de casa con la hora y las pitarras pegadas. La sorpresa ha sido un regalo inesperado: este libro. Viene de una persona especial, una persona muy querida aunque nunca se lo haya dicho porque me cuesta exteriorizar mis sentimientos y me siento cursi si digo palabras cariñosas. De esas personas que no pasan desapercibidas por su belleza exterior e interior. Me siento tremendamente afortunada por haberte conocido.

A Rosa.

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6 Comments:

  • Bueno, yo también soy una persona de esas que merece la pena. Modestia aparte.

    Y sí mirando a la cara se puede saber mucho de una persona.

    By Blogger Paços de Audiência, at 19 diciembre, 2007 00:13  

  • Esas lucecitas hacen que la vida merezca la pena :-)

    Je,je,je Cabezota, fíjate que no tengo dudas al respecto :-)

    Besos.

    By Blogger EnLaOscuridadDeLaNoche, at 19 diciembre, 2007 22:55  

  • Creo que lo mejor no es tener la facultad de "calar" a alguien, sino sorprenderte tiempo después con alguien que no pasó dicho test.

    By Anonymous Anónimo, at 19 diciembre, 2007 23:24  

  • Cabezota...: Por la mirada de tu conversador se puede saber bastante, sí. Modestia aparte, yo tb me incluyo en ese pack.
    Oscuridad: Esas lucecitas son la sal de la vida. Bss
    Leroto: Tú tb estás en ese pack.

    By Blogger peterpanpais, at 21 diciembre, 2007 16:48  

  • Revolviendo en el histórico de Nunca Jamás he dado con este texto. Yo también me mudé hace no mucho a una ciudad grande, pero creo que no sé ver las estrellas fugaces tan bien como tú. En el fondo siempre he sido un poco lenta: cuando veía alguna en el cielo de pequeña y corría a pedir un deseo, me lo pensaba tanto que para cuando me decidía ya no tenía sentido pedir nada, pues ya ni siquiera quedaba del fugaz astro ni una lucecita en la pupila. A día de hoy me pasa igual. Por eso prefiero el otro método, el que siempre me ha funcionado: hacerme lentamente mis estrellas fugaces con mucho tiempo de cocción, para poder pensar bien qué espero de ellas y qué pueden ellas esperar de mí. Me gusta pensar que así tendrán que quedarse conmigo para siempre.

    By Blogger Violeta, at 08 enero, 2008 20:42  

  • Violeta: Gracias por visitarme. Yo cuando veo estrellas fugaces en el cielo lo que me pasa es que me gustaría pedir tantos deseos que no me decido, al final rápidamente selecciono uno y allá va. Lo del tiempo de cocción es una receta que comparto. Ojalá nuestros seres queridos nos acompañen a lo largo de nuestra vida.
    Muy bonito tu mensaje. Besos

    By Blogger peterpanpais, at 08 enero, 2008 23:39  

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